jueves, diciembre 21, 2006

IRA y ETA: TAN CERCA Y TAN LEJOS (II)

Puede que viendo el post anterior veamos a los dos grupos armados como bandas paralelas aunque es cierto que el IRA ha sido el ejemplo a seguir en muchas de las acciones de la banda vasca. Por un lado podemos ver que a los dos grupos armados se le adjudica una larga lista de secuestros, extorsiones y atentados. Por un lado la violencia vasca se ha cobrado “tan sólo” 820 víctimas desde hace treinta años, mientras que en Irlanda han sido alrededor de 3200 las personas que han muerto. En definitiva, muertes por conseguir unos objetivos territoriales.

Otra de las semajanzas la encontramos en la represión interna que sufrieron los dirigentes de las bandas que decidieron en algún momento escoger otro camino viendo que el de la lucha podía quedar obsoleto. En este caso los dos grupos tomaron represarias con sus compañeros. El IRA arrinconó a los que querían hacerlo y la ETA hizo lo mismo con sus dirigentes como la desaparición de Pertur, en 1971, el asesinato de María González "Yoyes", en 1986, o la expulsión de antiguos dirigentes presos, que se atrevieron a pronosticar el fracaso de la lucha armada.

Pero sin duda podemos comprobar las similitudes de estos dos grupos armados en los comunicados que ETA ha mandado expresando las treguas. En ellos se utilizaban frases y expresiones semejantes a las que el IRA presentó hace nueve años. Aunque habría que destacar que el IRA utilizó "cese total de las operaciones militares”, una expresión que es más rotunda que la empleada por ETA.

En resumen, podríamos afirmar que la mayor similitud que podemos encontrar es que la ETA como ya hizo el IRA en su momento abandone para siempre la lucha armada. Pero parece que el entendimiento entre las partes que deben poner fin a esta incertidumbre no se quieren poner de acuerdo. Oteguí ofrece nuevas pide nuevas concesiones para que el proceso de paz siga adelante mientras, los dos partidos políticos se tiran los trastos a la cabeza. Con este panorama, la banda terrorista seguirá jugando el papel protagonista.

IRA y ETA: TAN CERCA Y TAN LEJOS (I)


Cuando hablamos de estos dos grupos armados podemos pensar que tienen unas bases y unos objetivos comunes a la hora de conseguir sus objetivos, aunque en realidad hay más diferencias que semejanzas. El IRA nació hacía 1916 y sería cinco años después, en 1921, cuando comenzaran a declarar la anexión de seis condados que los británicos no habían unido a la reciente independencia de Irlanda. Fue en ese momento cuando comenzaron los enfrentamientos para reconocer como propio un territorio que había quedado en manos de los ingleses. Un problema colonial frente la irracionalidad de los que como ETA que utiliza los tiros y las bombas como moneda de cambio. Lo de ETA es algo distinto y más cercano en el tiempo ya que no será hasta 1959 cuando aparezca en escena la banda para reivindicar la independencia de Euskadi, una independencia que ellos reclaman a través de las armas y de un nacionalismo que ha sembrado el terror en toda la Península.
Otra de las diferencias es la autonomía política de lo que goza el País Vasco. El brazo político de ETA, es decir Batasuna con Arnaldo Otegui a la cabeza, nunca se ha mostrado como un mediador de la banda terrorista dentro de los procesos de paz o en el intento de alcanzar un acuerdo, sino todo lo contrario, se ha convertido en el portavoz de la banda y la cabeza pensante de muchas de las acciones que enfrentarían a España con el País Vasco.
Tampoco podemos dejar de lado el hecho de que el IRA ha tenido la capacidad suficiente de considerar que su tiempo de lucha se había acabado en un marco democrático como el que vivimos. La huelga de hambre de los presos irlandeses para conseguir un mejor trato acabó con nueve personas muertas. Pedían derechos y la paz de manera pacífica, mientras que ETA sólo nos ofrece coches bomba, artefactos explosivos y tiros en la nuca. A esto se le une sus famosas treguas en las que parece que sean ellos lo que llevan la voz cantante.
La anexión que piden los Irlandeses es muy distinta a la independencia que solicitan los vascos. Los nacionalistas irlandeses pretenden fundir un territorio, Irlanda del Norte, con un Estado ya existente, la República de Irlanda. Los nacionalistas vascos pretenden separar un territorio , el País vasco, de un Estado existente hace muchos siglos, España, para crear otro de la nada. Y eso que ya cuentan con un Estatuto de Autonomía que les concede más de un favor.
Y sin ninguna duda, la mayor diferencia de todas es que el IRA abandonó las armas en el 97 lo que posibilitó las futuras conversaciones que facilitaron los acuerdos de Viernes Santo de 1998, cuando los Gobiernos de Londres y Dublín y todas las fuerzas políticas pactaron el autogobierno y la normalización de las relaciones entre católicos y protestantes. En España queda mucha camino por recorrer y sobre todo queda mucha intención política que unir para poder escuchar que ETA, única banda terrorista que queda en pie de guerra, ya no será una amenaza para ninguno de los españoles.

LA MUERTE DE LA PALABRA

Hoy en día podemos hablar en nuestro país de libertad de expresión, de poder decir lo que nos plazca sin pensar en si tendrá seria repercusiones. Podemos meternos con el políticos de turno, con una gran empresa o con las injusticias que pueblan el mundo, porque parece que lo que haga el llamado "quinto poder" está hoy en día más que justificado. Pero mientras nosotros vivimos en un periodismo más o menos libre, sólo roto por las necesidades políticas de uno u otros medios, en diferentes puntos del mundo, por no decir demasiados, abrir la boca más de la cuenta puede salir muy caro.

Reporteros sin Fronteras ofrece un barómetro que nos hace, como futuros profesionales, reflexionar de hacía donde se mueve este mundo. Detrás de cada cifra hay una vida, una historia que contar y un hombre o una mujer que luchaba por conseguir que sus palabras expresaran con exactitud las situaciones de injusticia que muchos de ellos presenciaban. Y desgraciadamente esa exactitud fue la que les hizo morir, una muerte que significa para muchos un triunfo.


Todos soñamos alguna vez con un caso Watergate con poder conseguir una historia que nos suba hacía lo más alto como fue el caso de los periodistas Woodwar y Bernstein, que consiguieron desbancar del poder al presidente de los Estados Unidos Richard Nixon. Pero si nos paramos a pensar en si esta situación se podría producir ahora, creo que las incógnitas rodearía nuestras ideas. En la actualidad todo está muy polítizado, las empresas su mueven por intereses económicos y políticos y resultaría muy difícil conseguir que uno de estos medios muerda la mano que le da de comer.

Periodismo y poder con los años se han unido más que nunca y esta unión no casa del todo bien. Estaría bien que los periodistas volvieran a sus orígenes o que buscaran el perfil de freelance para poder sacar adelante sus objetivos. Pero hay que comer y sobrevivir en una sociedad en la que el más fuerte gana y en este caso las empresas tienen la sartén por el mango. Seguirán saliendo a la luz investigaciones, casos de corrupción pero nunca estaremos seguros de si la trama favorece a aquellos que intentan con la censura acabar con la libertad de una sociedad.